¿Te has dado cuenta que los celulares no son juguetes y que pueden poner en riesgo la integridad física y moral de los menores de edad? Si respondiste que no a ambas, no te preocupes, la mayoría de las personas jamás se han puesto a pensar en ello, o incluso, ni siquiera lo sabían. La razón de ello es que la tecnología llegó demasiado rápido, evolucionó a pasos agigantados y ha sido complejo seguirle el ritmo y formar criterios.
Si lo piensas, hace apenas 6 años que seguíamos compartiendo el PIN del Blackberry para tener acceso a mensajes. En 2013, estas eran las condiciones de comunicación, en el 2019 esto parece de la prehistoria. Se fue volando la evolución de ancho de banda, Internet, redes sociales y WhatsApp, que hoy cambiaron para siempre las reglas del mundo y de la convivencia.
Las generaciones también han cambiado radicalmente, siendo unas y otras, totalmente distintas entre sí. Los sociólogos solían dividir las generaciones en bloques de 25 años, lo cual, con el avance de la tecnología, hoy ya no es posible, incluso, yo como escritora llevo 10 años definiendo las generaciones en bloques de 15 años. Tradicionalmente se dividen así:
Generación Greatest/Silent: nacidos de 1923 a 1945, nacieron durante la guerra y la posguerra y hoy se preguntan por qué el mundo está tan mal. Su estilo de comunicación son las cartas.
Generación Baby Boomers: nacidos de 1946 a 1964, nacieron durante la guerra fría, la llegada a la luna y el boom de la radio y hoy se preguntan cómo pueden rejuvenecer. Su estilo de comunicación son los teléfonos.
Generación X: nacidos de 1965 a 1980, nacieron durante el fin de la Guerra Fría, la caída del Muro de Berlín, el boom de las computadoras y el concierto LIVE AID y hoy se preguntan si se estarán perdiendo de algo, parte de la cultura YOLO (you only live once). Su estilo de comunicación son los emails.
Generación Millennial: nacidos de 1981 a 1997, nacieron durante los ataques terroristas, la guerra de Irak y el boom de redes sociales y celulares y hoy se preguntan cómo ser disruptivos y cambiar el mundo y las formas establecidas. Su estilo de comunicación son los SMS y mensajes instantáneos.
Generación Z: nacidos a partir de 1998, nacieron durante la crisis económica mundial, la amenaza del mundo árabe, la epidemia de la depresión y el rompimiento de los valores universales y se preguntan qué sentido tiene estar. Su estilo de comunicación son los emojis.
Sin duda el mundo va muy de prisa. Las cosas se mueven de lugar demasiado rápido. Hoy el riesgo más significativo, es el hecho de que los valores de una persona se pueden corromper con un clic de distancia, pues cuando un niño o una niña en formación ven imágenes de violencia y pornografía, todo cambia en un segundo.
Lo más valioso que tenemos está en nuestra cabeza, en nuestra mente y desafortunadamente, es hoy lo que más se descuida, lo que más se pone en riesgo y a lo que menos se le da importancia. Se miran memes grotescos, se erotiza el cuerpo con pornografía, se escuchan canciones misóginas, se observan vídeos de alto impacto y violencia, olvidando que nuestros sentidos de la vista y el oído son las entradas al alma, por lo que es nuestro deber y nuestra responsabilidad cuidar lo que entra ahí, más aún cuando se trata de menores de edad. Así resulta increíble, que sean los mismos padres, quienes, sin pensarlo, pongan a la disposición de niños pequeños, a veces bebés, los dispositivos de acceso ilimitado e inmediato para evitar jugar con ellos, para entretenerlos en un restaurante y para evitarse la molestia de mirarlos y atenderlos.
